La Esfinge


Amamos a los Dioses Elementales del viejo Egipto Faraónico y jamás olvidaremos a la Esfinge milenaria.
                                                                                                                    
Samael Aun Weor


"La Esfinge, que ha resistido el curso de los siglos, es tan sólo la imagen de la Esfinge elemental de la Diosa Naturaleza. Esta Esfinge elemental es la suprema maestra de toda la magia elemental de la Naturaleza. "  

(del libro Medicina Oculta)

   

 

La Esfinge habló en sueños a Tutmosis IV y le dijo:

"¡Alza los ojos y mírame, oh hijo mío, Tutmosis. Soy tu padre, el dios Harakhti-Khepri-Re-Atum. Te doy mi reinado. Un día subirás al trono y llevarás la corona blanca y la corona roja y estarás sentado en el trono de Geb, el rey de los dioses. Para ti la Tierra en su longitud y en su anchura y todo en cuanto ilumina el ojo del señor de todo. La Tierra, tan grande como es, te pertenecerá, así como todo lo que abarca la mirada de fuego de quien lo domina todo. Las riquezas de Egipto y los inmensos tributos de todos los

 
 
 

demás países serán patrimonio tuyo. Hace muchísimos años que posé en ti la mirada, mi mirada y mi corazón. ¿Ves cómo me oprime la arena del desierto que me rodea? Prométeme que escucharás mi ruego, pues yo sé que tú eres mi hijo y mi salvador, y yo siempre estoy contigo"

(Texto de la estela situada entre las patas de
la Esfinge mandada colocar por Tutmosis IV)

   
 
 


(Tutmosis IV era uno de los muchos hijos del faraón Amenhotep II, y sus esperanzas para obtener el trono de Egipto eran prácticamente nulas, por haber otros hijos reales por delante de él. El sueño se cumplió y la Esfinge le dió el trono de Egipto por haberla liberado de la arena del desierto. Tutmosis mandó colocar una estela con dicho sueño entre las patas de la Esfinge, como testimonio que aún perdura.)


 
  Antigüedad de la Esfinge  
 

Tallada sobre la roca misma de la meseta de Giza, compone un bloque de piedra calcárea erigido, según la versión oficial, hacia la IV dinastía (2520-2494 aC.) por orden del faraón Kefrén, que se cree descansa en los subterráneos que se encuentran bajo el monumento.

Pero existen otras cronologías recogidas por distintos autores, en donde La Esfinge se remonta mucho más atrás en el tiempo al que afirma la versión oficial: J.A.West en colaboración con el geofísico Thomas Dobecki y el geólogo Robert Schoch de la Universidad de Boston, llevaron a cabo un análisis minucioso de la roca caliza del cuerpo de La Esfinge, en el que se concluía que la erosión era producto de la lluvia. ¿Lluvia en Egipto?, pero ¿cuándo?. Este era el punto crucial, pues ésta misma lluvia existió antes del cambio climático que asoló al Desierto del Sahara al finalizar la Ultima Era Glacial.

 
  La Esfinge de Egipto En la teoría presentada por el egiptólogo John A. West la erosión de las piedras de la meseta de Giza presentan signos de haber estado expuestas al viento y la arena durante siglos. La única excepción está en la Esfinge y en los lados del foso desde el cual fue escavada. Las rocas parecen desgastadas por muchos siglos de fuertes lluvias, dejando un perfil redondeado y ondulado.
El descubrimiento de John A. West es explosivo, porque ¿cuándo hubo una lluvia así en Egipto?; seguramente no fue
 
 

en tiempos de los faraones. Pero, ¿serían las inundaciones del Nilo?

A la pregunta de si esas marcas de agua pudieron estar hechas por las inundaciones del Nilo el Egiptólogo John A. West responde:

“No, absolutamente no, porque las inundaciones del Nilo vendrían desde abajo, y si fuesen inundaciones habría un modelo de erosión diferente, las paredes estarían hundidas. En otras palabras, se hubiese producido una enorme erosión por debajo, no por encima, y tampoco veríamos esas profundas fisuras”.

 
  Los geólogos encontraron acertados los argumentos de John A. West y le dieron la razón en la disputa con los egiptólogos, que hasta hoy no encuentran apoyo para respaldar sus conclusiones.
John A. West dice también que el pequeño tamaño de la cabeza de la Esfinge con relación al cuerpo y su mejor estado de conservación, denota que la cabeza no es la original y que se hizo de nuevo en algún momento posterior de la Historia. Sugiere que después de la época de lluvias se formó el desierto y las arenas taparon todo el cuerpo menos la cabeza, que acabó por desintegrarse por la erosión. Es
 
  eso que más tarde se rehizo la cabeza aunque más pequeña;
El egiptólogo John Anthony West
 
  por eso comenta que el faraón Kefrén no construyó la Esfinge, la restauró.  

 

 
 
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